A Cádiz vine a robarle un día...

A Cádiz vine a robarle un día...
A Cádiz vine a robarle un día... y ella fue quien me robó, La Vida... La Vida... La Vida...

viernes, 25 de junio de 2010

Estampas de mi Cádiz... Luces y Sombras...

Una vez más, y a través del objetivo de África Mayi Reyes, os plasmo en este pequeño rincón de los sueños y de la añoranza de una tierra que siempre sentí como propia, una imagen que nos deja entrever las Luces y las Sombras de esta ciudad mágica y trimilenaria, que como bien dijo Juan Carlos Aragón Becerra en uno de los cuples creados para su comparsa "Los Comparsistas se la dan de artistas", y que nos venía a decir que Cádiz, lo mismo es trimilenaria que de buenas a primeras es solamente bicentenaria , en clara alusión a la conmemoración de "La Pepa"... y quizás no le falte razón... Cadíz es cualquier cosa, Cádiz no deja indiferente a nadie... y por eso quizás, yo la quiero tal y como es... con sus Luces y con sus Sombras...

En esta imagen, podemos observar los contrastes de esta inigualable ciudad, ya no digo ni mejor ni peor que otras, pero al menos para mi no tiene comparación, por mucho que nos dijese Don Carlos Cano, que la habana es Cádiz con mas negritos, Cadíz es la Habana con mas salero... que va Don Carlos... después de Cádiz... ni hablar...

Y hablando de Luces y Sombras, de las muchas que atesora esta Tacita de Plata que nos quita el "sentío" a mas de uno, me acordé de una de las mejores comparsas del año 2004. Si a la luz se la relaciona con la alegría, a la sombra se le achaca muchas veces la tristeza. Y aquí os dejo a Los Tristealegres... para mi, una de las mejores comparsas del año 2004. Letra de Francisco Javier Díaz Quintana y música de José Martín Gonzalez. Un tipo bohemio y un conjunto de voces maravillosas sobre la que cabe destacar a Fali Villa.

Aquí os dejo con Los Tristealegres, que se quedaron en semifinales, y seguramente, al menos para mi, merecieron mucho más... os dejo con tres pasodobles de esta gran comparsa, con sus luces y sus sombras...


Con el Carnaval de Cádiz

Con el Carnaval de Cádiz,
irá pasando igual que con el flamenco.
Y salvando diferencias,
uno y otro, los dos son nuestros
muy nuestros.

El flamenco es arte puro,
y el Carnaval puro es arte,
la Viña y Santa María,
que saliendo al extramuro,
ya se sienten de otra parte.

Está esa generación,
perdonen, pero la prefiero,
antes que lamentar,
por culpa de cuatro malajes
que hacen carnaval de lejos.
Que se pierda el lenguaje
que cantaban nuestros viejos.

De Cai, juslai,
ojú, que son pasarlas caleteras.
Ésta es mi copla, coplera,
sin tela ni tele,
y to aquel que no la chanele
que venga a la Viña
y pregunte a María.

Por el tres por cuatro,
el ancuaje y el garabato,
y si no se entera
que vuelva otro día..

Camarón cantaba,
flamenco gitano.
Mi mare, se llama Juana,
y hasta en China lo aclamaron.

Sabe el sol de Andalucía

Sabe el sol de Andalucía,
lo que es la piel sufrida en los agricultores,
sabe el mar que hay valentía,
sobre el alma de andaluces pescadores.

También saben los andamios,
de fachadas temblorosas,
que el obrero de ésta tierra,
lucha siempre como en guerra
con la muerte caprichosa.

La fábrica bien sabe
de accidentes laborales,
de miedo, de ansiedad,
y de contrato temporal,
y saben mucho de sudores.
De manos encalladas
y tiempos explotadores.

Y saben, los campos,
que el paro hace sonar
su triste canto.
Saben lejanas fronteras,
y trenes errantes,
sentir la mirada andaluza,
llenarse de pena y hacerse emigrante.

¿Quién nos dio, la fama?,
que nos condenó en falso juicio,
culpables de vicio, vagancia y jarana.
Pero media España se arruinaría,
sin el maltratado obrero
que nace en Andalucía.

Sábado de carnavales

Sábado de carnavales,
si viene a Cádiz le parecerá mentira,
lo que busca por sus calles,
se festeja en una plaza de Sevilla.

Festival de agrupaciones,
las mejores, las punteras,
las de los primeros premios,
esas que gracias al euro
ya nos llaman peseteras.

No me vale aquí el cuento
del hermanamiento,
pues que en el mes de abril,
Sevilla con sus sevillanas
de obligado cumplimiento,
abandona su feria
y da en Cádiz un concierto.

Sevilla, te quiero,
¡cantar nuestros copleros en Sevilla!
Un politico banquero, trepando y trepando
y Cádiz la puta esperando
apoyá en el quicio de la falsería.

Canal Sur lo avala,
con presentadores de lujo,
vestidos de gala y de hipocresía.
A mí no me pesa, nada sevillano.
Pero ésto es una vergüenza,
pa el Carnaval gaditano.

jueves, 24 de junio de 2010

La Soledad... siempre es testigo...

La soledad es testigo
de mis castigos y glorias
primera de mis amigos
la llevo conmigo igual que una más.

La soledad me hace libre,
la soledad no me engaña.
Cuando el mundo se va
soledad es la última que me acompaña.

Es la única hermana que vence a la puesta de sol cada tarde,
la presunta culpable del amanecer sólo ante mi ventana,
la que llena mi cama de amores y niños, de abuelas y padres.

Ay mi soledad,
a nadie nunca como a ti le he sido fiel,
a lo mejor te llevo un día ante altar
porque en verdad quiero a tu vera envejecer.


Ay mi soledad,
hemos cruzado tantas ciénagas los dos,
tantos secretos que no podemos contar,
tantas palabras que dirían que es amor.

Ay soledad que a tu manera subes y me das la mano
y así los dos caminamos juntos por la carretera.

Ay soledad pa mi que yo soy un varón
y tu silueta de mujer tiene deseo embriagador
de otras mujeres que ya no me inspiraran estas canciones.

Aunque muera contigo por dios soledad solamente te pido...
que no me abandones.


Estampas de mi Cádiz... la Tarde... la Mar... y Cádiz

De nuevo traemos al blog una instantánea de África Mayi Reyes... La Tarde... y la Mar... o el mar, como mas os guste. La verdad es que se podía pasar uno horas y horas contemplando esta bellísima fotografía, describiendola, soñandola y sobre todo añorando momentos como estos.

Yo hoy os dejo en el blog esta imagen del día gracias a ella, y de paso os cuelgo un vídeo de Calle de la Mar, concretamente la Presentación. Ultima presentación por ahora de Martinez Ares en el concurso, con la que obtuvo un tercer premio. Vuelve, Pirata... aunque sea con una pata de palo...


En la calle de la mar, en la calle de la mar
en la calle de la mar, en la calle de la mar
en la calle de la mar, en la calle de la mar
en la calle de la mar
Hay un barco marinero,
un barquito con salero,
se va a la mar, se va a la mar,
se va a la mar,
siempre por febrero.

Es mi estrella, es mi cielo,
es mi pena y mi consuelo,
se va a la mar, se va a la mar,
se va a la mar,
siempre por febrero.

Ya casi esta amaneciendo en la Bahía,
le rezaremos la Salve,
de cada día, de cada día.

Virgencita del Rosario,
no te olvides de nosotros,
¡Ay! Palmita no permitas
que nos trague un maremoto.
Que San German y San Servando,
nos libre de los vendavales,
porque la tacita de plata
ya navega por lo mares.

Tiquiti Tiquiton
Ya retumban tus murallas,
(ya retumban tus murallas)
porque empieza una batalla,
(porque empieza una batalla)
mi destino es el de siempre,
(mi destino es el de siempre)
sin rumbo, a contracorriente,
(sin rumbo, a contracorriente)
el levante esta soplando,
y las torres vigilando,
¡Que barco mas marinero!
que se va, que se va, pa la mar,
que se va, que se va, pa la mar,
siempre por febrero.

miércoles, 23 de junio de 2010

Condenados...


Condenados... Condenados... Condenados...

Condenados a vivir de por vida tu castigo de noches eternas sin sol.. y algunas de ellas, sin fin. Condenados por la salitre del mar de tus orillas y la humedad de la arena bajo la que se guardan los tesoros más preciados y los más odiados también. Condenados aquellos que en su día fueron encontrados y también los olvidados. Condenados a vagar por este mundo de coplas al compás del vaivén de las olas del mar. Condenados a pagar en esta vida, lo que seguramente no podamos hacer frente tras nuestra muerte. Condenados a sufrir el escarnio y la mentira. Condenados por la verdad que siempre termina azotando el alma y la barbarie de nuestra misera sociedad, esa en la que muchas veces nos amparamos queriendo buscar un consuelo que solo en el fondo se puede dar uno mismo, cuando estás en paz con tus propios silencios. Condenados a seguir errantes como sombras que buscan en un camino el atajo que los lleve de vuelta a casa, si es que alguna vez tuvimos un hogar. Condenados una y mil noches para pasarlas en vela, esperando que el sol al despuntar al alba, nos queme la piel y cicatrice las heridas, o nos abra otras nuevas tras la batalla de los sueños. Condenados por hacer lo que nos gusta, o simplemente lo que no les gusta a los demás. Condenados por intentar ser divinos bajo nuestra condición de seres humanos. Condenados por no amar a nuestros dioses por encima de todas las cosas. Por codiciar el bien ajeno, en manos de quien nunca sirve ni se hace valer. Condenados los que alguna vez sintieron en el pecho un crujir que le hiciera temblar los cimientos de sus conciencias taciturnas. Condenados aquellos que siempre vana a contracorriente, o contraflecha.

Condenados los diferentes, los que no callan, los malafollás, los que te quieren de mil maneras y de ninguna de ellas. Condenados todos por no aprovechar las horas, los minutos y los segundos. Condenados por los gritos que hacen saltar a las piedras. Condenados todos aquellos que no se conforman y en sus desplantes intentan ir de frente por la vida, aun sabiendas que el camino más fácil y seguro no es ese. Condenados los que asienten con la mirada y te destrozan con el corazón. Condenados los que nunca sintieron escalofríos. Condenados los que sus cuerpos no fueron disfrutados. Condenados los que sus espaldas nunca fueron observadas mientras se alejaban. Condenados los que en el fondo nunca entendieron nada de nada. Condenados todos, maldita sea... por nuestras gargantas calientes. Condenados por la sabiduría del profano, y por la rebeldía del maestro. Condenados por los amigos y por los enemigos. Condenados eternamente a vagar por tus calles, esas que siempre dan al mar. Condenados por tantas y tantas cosas que no se salva nadie de este mundo, ni nadie de esos otros mundos paralelos en los que nos perdemos casi siempre. Condenados por ser tal y como somos. Condenados al tacto de la soga y la oscuridad del capuchón. Condenados a dejar de sentir que pisas suelo. Condenados a dejar nuestras cadenas varadas en los puertos de tus playas. Condenados por la incapacidad transitoria de saber a que se juega. Condenados por las mismas palabras con las que yo condeno. Condenados por resucitar cada mañana a la vera de nuestra memoria. Condenados por lo que otros consideran inoportuno. Condenados por la casualidad de estar o de ser. Condenados desde el mismo día en que nos pusieron los pañales y nos asomaron a una ventana. Condenados siempre, y en todo momento por nuestra condición mezquina y cobarde. Condenados por no levantar la voz ni el brazo cuando debimos de hacerlo. Condenados por querer pasar desapercibidos y de puntillas por la vida que nos fue regalada.

Y si yo tengo que ser condenado por todo esto, o por mil cosas más, bendita sea la condena impuesta. Y si me han de condenar, yo condeno condenar que nuestras coplas se hundan en el mar... se hundan en el mar...

martes, 22 de junio de 2010

Y al final... Calabazas...



Y al final... Calabazas... ya lo decía el estribillo...

"Calabaza muñeco tonto, comandante de los harapos...
a la una... ¿¿quien se esconde en tu guitarra?? La luna...
a las dos... ¿¿quien se duerme en tu disfraz?? El corazón...
a las tres... ¿¿quien se duerme en un vaivén, un vaivén??
Carnaval que es mi cruz y mi querer... a la una, a las dos y a las tres...


Y sí, hay que ser tonto, pero tonto de capirote, de remate y con diploma, para llevarse esos chascos que te dan las cositas del corazón y del "querer"... ya lo decía Manolo Caracol hace tela de años... e incluso un jovenzuelo Manolo Escobar en un disco grabado allá por el año 1976... y cuya letra dice textualmente en una parte concreta... "es cosita hermosa, como el firmamento... lástima que me entren malos pensamientos... lastima que sea tan mentirosa...", para después continuar diciendo,"... Dios mío qué pena mas grande, el alma me llora... a ver cuando suena la hora, que las intenciones se le vuelvan buenas...".. que se que no tiene nada que ver con las calabazas... ¿¿o no?? como ha sentado cátedra este año el Selu y su chirigota... ¿¿o no??

Totá, una grandísima letra de amor-odio, desencantos y amoríos varios, que tienen su culmen en estas calabazas... o en otras, el caso es que te las den, porque son cuando duelen.. si las calabazas las da uno, ya no duelen tanto.

Seguramente lo del estribillo de esta comparsa, no lo pensara muy bien del todo Martinez Ares, ya que como todos sabemos y gracias a Dorothy y a El Mago de Oz, los espantapájaros no tienen cerebro, por lo que no creo que llegaran ni a tontos, mucho menos a comandantes... y creo que en el fondo tampoco tenían corazón, aunque ese organo se lo pidiese el hombre de Ojalá-Lata, y los demás de los mortales lo llevemos buscando muchos de nosotros día si y día también, sin recorrer el camino de baldosas amarillas, no vayamos a que un León cobarde, de pronto encuentre el valor necesario y nos ponga la carita colorá...


Así que seguramente y al final de toda esta entrada, se la dedico a todos aquellos a los que alguna vez, les dieron "calabazas"... calabaza muñeco tonto... pero tonto, tonto, tonto.... si al final, solo queda "la paja"... así que moraleja... bueno, mejor... que cada uno saque la suya...