A Cádiz vine a robarle un día...

A Cádiz vine a robarle un día...
A Cádiz vine a robarle un día... y ella fue quien me robó, La Vida... La Vida... La Vida...

viernes, 23 de noviembre de 2012

Hola... me presentaré... me llamo Cádiz... (4º parte)

Después de pasar un poquito de frío en la Plaza Las Flores, al amparo de un café caliente y unos churros tibios por el viento que a esas horas se había levantado, decidimos seguir nuestro paseo por Cádiz, y acercarnos a San Lorenzo. Iglesia que siempre, de unas maneras o de otras, nos habíamos encontrado cerrada. Así que encaminamos nuestros pasos hacía la cercana calle Sagasta... y a lo lejos, la piedra ya nos da ese primer pellizco en el estómago... ¿estará hoy abierta?... 


Subimos el ultimo tramo de la calle. Calle con historia, y que tal y como leí el otro día en este mismo blog, en la entrada que nos dejó María del Mar sobre el Coro Los Claveles de 1896 y cuyo enlace os dejo pulsando aquí... En dicha entrada podíamos leer lo siguiente: "...que a mí estos nombres me saben primero a calles y luego a personas..." ... (vease Sagasta)


En la fachada de la Iglesia de San Lorenzo Mártir nos encontramos dos azulejos que tanto y tanto nos gustan a los cofrades de este sur de España, y de los que más adelante os hablaré. También os dejo algo de información sobre esta magnífica Iglesia en este enlace ---> "San Lorenzo"... 


Pero un poco más a la derecha de tan magnífica portada, se encuentra una pequeña capilla, que acoge a la primitiva imagen de Nuestra Señora de los Dolores, la primera imagen venerada por los Servitas en Cádiz, y que fuese tallada por José Montes de Oca. Cada vez que he pasado por esta calle, es para mi visita obligada, parada y rezo. Es sin duda, la imagen más "granadina" de cuantas nos podamos encontrar en esta ciudad, por mucho que algunos se empeñen en situarla siempre entre Sevilla y Génova. Esas hechuras, esas manos entrelazadas, esa palidez y esas mejillas sonrojadas, son muy del gusto de la escuela granadina y antequerana...


Siempre que tengo la ocasión, me paso a verla... nos pasamos a verla, y a pedirle un poco por la gente que pasea por delante de ella, muchos de ellos sin apenas pararse un segundo, aunque tan solo sea para contemplar su belleza dulce y armoniosa. Su dolor profundo y su angustiosa pena. Su corazón traspasado por siete puñales,... y que en el centro lleva a Cádiz, que ese es el que más le duele...



Primitiva imagen... Stabat Mater Dolorosa Gaditanorum... ruega siempre por nosotros, cada vez que pasemos por tu misma puerta. Por los que pasemos, y por los que no lo harán. Por los gaditanos que en su DNI pone que son de Cádiz, y parecen siempre de fuera, y por los de fuera que somos más gaditanos que el árbol del Mora... Ayúdanos en nuestro caminar diario, y atiende las plegarias de cuantos ante ti se postran a diario. Danos Tú, Madre, siempre un motivo más, para bajar o subir Sagasta. Sea tu voluntad, junto con la del Padre, la que nos haga llegar por fin a nuestro último destino... pero mientras, dejaré que te presentes...


Me llamo Dolores... 
Lola... Lola, Dolores, Lola...
 y aunque no sea la Piconera, 
me puedes llamar Cádiz...


Como el aroma de nardo,así me sabe a mi tu fragancia
con la dulzura en tus labios,que de ellos brota bella mujer
con tu mirar sereno y agitanao,tus pupilas el cielo me hacen ver,
por eso este piropo todos los años te lo dedico en forma de tango
y de corazón te lo cantare,
cual gota de rocio,que cae en la mañana,
y que calma la sed,y que calma la sed,
así eres de guapa mi gaditana,
y por mas que comparo, tu belleza del alma,
eres tu la mujer,eres tu la mujer,
ay con mas salero que hay en España,
gaditana guapa y ole, que bonito esta tu pelo,
con gracia fina y cale, con la que lo mece el viento,
que parece una barquilla,
cuando pasa por el mar,
ole con ole tu talle taconeando por las esquinas
ole con ole tus brazos cuando me bailas por alegrías,
como te canto mi niña lo mas profundo de mi querer,
guapa, dame pronto un beso,
tiendeme tus brazos,
que muero de celos,
por tu arte de piconera se vuelve loco este tabernero.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Gilipollas y compañía...

Por fin ha llegado el videoclip de GILIPOLLAS, el sencillo que da título al primer trabajo discográfico del cantautor gaditano Quique Parodi.

Y nada más y nada menos que el propio Yona, ese octavillita puro que quiere ser como Subiela, para presentarnos este divertido trabajo de animación.

Llueve en la Alameda. Yona y sus colegas están en la mesa camilla esperando para ver el videoclip de "Quique Parodi, illo... el chaval que salía de guitarra con el Yuyu y en el cuarteto el Morera..." (si es que el Yona es fiel candidato a ser vocal honoris causa de la Moderna Fundación Juanelo de Cadi).

Tras un debate sobre lo bien que le paga por lo alto el chaval, Yona sentencia: "illo, callarse cojones..."

Sala Caleta, presentación de GILIPOLLAS:


Según rezan los créditos:

Videoclip del single de Quique Parodi que da nombre a su primer disco "Gilipollas". Producido y realizado por Javi Osorio. Esto es un pequeño homenaje a gente que ha apoyado esta historia: Abraham Sevilla, Tato, Tito Alcedo, Arturo Garuz, Dani Rovira, Jose Amosa, Tomas García, La Parroquia del Monaguillo, Ismael Beiro, Chipi (La Canalla), Salva Reina "Chuki", Ares...
¿Queréis saber lo que le ha parecido a Yona el tema? Pues no os perdáis su conclusión al final del vídeo... 

¡Enhorabuena Quique! Ya sabes que ¡todos somos gilipollas! (algunos, con más malaje, somos carajotas).

lunes, 5 de noviembre de 2012

Coro Los Claveles, 1896

Corría en la ciudad de Cádiz el año de 1896. Aunque tratándose de Cádiz, más que correr andaba a paso ligero.

Con España inmersa en la Guerra de Cuba, donde más se perdió, Don Antonio Rodríguez iba ya cosechando éxitos con sus agrupaciones para el Carnaval.
Foto gracias a Plectrum5, en http://corosdecarnaval.mforos.com/

Corría el año de 1896 cuando siguiéndole la corriente a Maria Cristina, su madre, Alfonsito el Trece, convocaría las elecciones generales en España, en las que Cánovas volvería a alternarse el poder con Sagasta. Que a mí estos nombres me saben primero a calles y luego a personas.

Cuentan que el coro "Los claveles" fue el primer Coro de Cádiz tal y como lo entendemos hoy. Ya dejaría de llamarse comparsa, y el Tango - esa única majestad de toda la república gaditana- quedaría plenamente configurado con sus elementos de cuerda.

Ahí les dejo el Tango, interpretado en el Congreso "El Tío la Tiza", Al grito de viva España



Al grito de Viva España,
desde los muros de esta ciudad,
a la ingrata Manigua
cincuenta mil hombres
se han visto marchar.
¿Cuántos volverán?
Sólo Dios lo sabe.
¿Cuántos morirán en aquella
tierra tan infame?
Con qué sentimiento
a sus madres dejan,
pero ellos en cambio
que entusiasmo llevan. 
No lloréis por nosotros, decían,
madres del alma,
que vamos a defender
la gloriosa honra
de nuestra España.
Y si los insurrectos nos matan,
podéis llorar.
¡Viva España con honra!,se oyó gritar
desde en el sordo rugido del ancho mar.
Viva nuestra España
grandiosa y valiente,
que ante que deshonra
prefiere la muerte.
Viva la nobleza
del pueblo español,
y los soldados heroicos
que allí pelean por nuestro honor,
sepan que por su victoria
latiendo está nuestro corazón.

Antonio Rodríguez Martínez, El Tío la Tiza - Coro "Los Claveles" (1896)

miércoles, 17 de octubre de 2012

Hola... me presentaré... me llamo Cádiz... (3ª parte)

Tras la enorme sorpresa que nos llevamos al encontrarnos con La Virgen del Rosario de Santa Cruz, en su rosario vespertino con las claritas del día, y aun con el olor a incienso y sal incrustado en el alma, tocaba ya  desayunar. Reponer algo de fuerzas, tras las tres horas impares de viaje, y las otras tres que llevábamos ya en la ciudad, paseando por ella, sintiéndola, dejándonos llevar, simplemente a donde ella quisiera. 


Así que aprovechando que estábamos en el Pópulo, nos acercamos a ver como habían quedado las obras de la recientemente remozada Plaza de San Juan de Dios... siempre fue digna de pasear, pero ahora tras las obras es un placer darse un paseo cuando aun no calienta el sol...


Aun resuenan en sus soportales, las coplas y las risas del buen rato que echamos aquel carnaval de verano, cuando Los Currelantes de Jesús Bienvenido, con Dani Obregón, Fali Figuier, y Octavio Linares dándolo todo para variar, entre otros de sus componentes. Comparsa que por aquellos entonces contaba con el mejor punteao del momento, al menos para mi, y que no es otro que Pedro Campos "Períco". Total, que volvían de una actuación fuera de la ciudad, y aun cansados, decidieron que ya pasadas las tres de la mañana era una buena hora para cantar. Y que mejor sitio que los arcos de los soportales del ayuntamiento gaditano...


Creemos hasta la fecha, que la rubia alcaldesa debía de estar durmiendo a pierna suelta, o echándose el tinte, pues no se asomó nadie al balcón, ni persona humana ninguna salió a increpar o a decir simplemente que nos callásemos... ¿que nos callásemos en noche de carnaval?... ni mijita... Total, que tras acordarme de aquel ratico, con sus coplas y sus risas, y tras pasar por la recién remozada plaza donde tiene el Consistorio gaditano su casa, La Plaza de San Juan de Dios, decidimos irnos para la zona del Mercado, a tomar un buen café. Cruzamos Cádiz, ya con las claritas de la mañana y un poniente chulesco y burlón, que se levantó de repente, dándole un toque mágico al cruzar tus callejuelas. Nos paramos en La Marina. Rincón emblemático de la gades trimilenaria actual, justo en frente de las escaleras de Correos y haciendo esquina con la Plaza las Flores y el antiguo y también remozado Mercado, el cual por ser festivo tenía sus puertas cerradas...


Y allí, intentando sobreponernos de las primeras emociones vividas desde que pusimos los pies en Cádiz, nos sentamos un ratico. Café y churros. Miradas cómplices de quien entiende las cosas sin apenas hablarlas. Y mientras calentábamos nuestras manos con el rubor de la taza y le sonreíamos al día, acordándonos del amanecer en el Campo del Sur, del olor a incienso por el Pópulo y del gracioso poniente que daba ya hasta fresquito, nos quedamos sentados esperando que el sol calentase también nuestros cuerpos...


Y no hay nada mejor, que pararse. Pararse unos instantes. Descansar. Comprar el Diario de Cádiz y echarle una miraita. "Que baratos están los alquileres por aquí, no??.... mira este...."... y observar. Observar sobre todo el caminar de la gente que aun siendo hoy festivo 12 de octubre, empiezan ya temprano a tomar las calles. Y entonces, echas cuenta que hasta el andar de las personas de esta ciudad es distinto. Es un caminar acompasado. Lento. Pesado. Da igual si llevas algo en la mano o no, el movimiento es el mismo...


La inercia que lleva a pasear tus calles es siempre igual. Porque en Cádiz, al igual que en mi ciudad, Granada, no se camina. Se pasea... aunque hayas recorrido cientos de veces la misma calle, el mismo rincón, el mismo cruce de callejuelas y te sepas de memoria y al dedillo la ruta a seguir,... paseas... El andar de Cádiz... característico. Aplomado. Lento. No hay prisa, pues dicen que no siempre son buenas. Todo se ralentiza en esta ciudad. Todo se hace más despacio... más a compás... "más de Cái, carajo"...


Y mientras el bullicio de la plaza empieza a ser algo mayor, y se empiezan a escuchar los primeros chascarrillos del día cuando los puestos empiezan a ser montados esperando al turista y al viajero, nosotros, nos quedamos con lo que ya hemos vivido en apenas unas horas. Paseo de madrugada, amanecer en Campo del Sur, Rosario del Rosario de Santa Cruz, el Andar de Cádiz con las claritas del día, y como no, un buen café en La Marina, mientras nos damos cuenta casi sin querer, que la vida en Cádiz se busca, porque en el fondo, son todos unos Buscavidas...


Y sentados en aquel rincón entre la Plaza las Flores y el Mercado, con la portada de Correos justo en frente nuestra y viendo como toda una ciudad despierta, aun siendo un día festivo, vuelves a escuchar ese soniquete socarrón y canalla, que me da a mi, que no nos va a dejar de acompañar, durante el resto de nuestra visita... 

"Hola... me presentaré... me llaman Plaza las Flores,... 
pero puedes llamarme Cádiz"...