A Cádiz vine a robarle un día...

A Cádiz vine a robarle un día...
A Cádiz vine a robarle un día... y ella fue quien me robó, La Vida... La Vida... La Vida...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Que pena ser relojero,...

Que pena ser relojero, y no poder parar el tiempo. Ese que leí hace tiempo "que no cesa ni perdona, el que nunca se para aunque lo parezca. El que se escapa y se va perdiendo cuando lo desaprovechamos dejando que pase..." 


Que pena, no poder parar el tiempo, sobre todo al llegar la noche. Esa noche que enmascara las carencias de nuestras almas y nos transporta a orillas trimilenarias que tantas y tantas veces fueron arrasadas, conquistadas, y vueltas a arrasar en los compases perfectos y armónicos que marcan los segundos de un reloj imparable. Un segundo, un latido... 

Un chasquido milimétrico que se nos va con un suspiro. Y así una noche y otra, y mientras tanto, van pasando los días. Dicen que el tiempo es quien todo lo cura. Aunque también es quien todo lo hiere. Dicen que es el tiempo el que nos zarandea al compás de un minutero que se vuelve loco por no poder ir hacia atrás. Que se detiene sesenta segundos, antes de avanzar un paso más en la corona de una maquinaria perfectamente sincronizada y engranada por manos divinas, que ya escribieron las lineas de renglones torcidos por las que nos empeñamos muchos de nosotros en caminar con espaldas rectas y cabezas altivas. Segundos que nos marcan la siguiente pena, el sucesivo acontecimiento, el siguiente acto, o la venidera y sustanciosa alegría que siempre pensamos inconscientemente, que nos debe de llegar... 

Que pena, que en mi próximo minuto de vida no sepa lo que me aguarda apuntado en el cuaderno de mi vida, o lo que me vendrá sin que nada pueda hacer por evitarlo. Que pena no saber lo que estará por venir, lo que me espera a la vuelta de otra esquina con la que darme de frente o intentar esquivar en vano, con todo lo que ya se de tantos segundos vividos al amparo de un tic-tac prodigioso que se inventara el que mueve los hilos, para cronometrar mi existencia, y ponerle fecha de caducidad a la vida tal y como la conozco, y la conocemos. Que lástima, que el continuador e imparable segundero no se ancle en el espacio-tiempo, para dejarme un segundo más en la comisura de tus labios. Perdido. Extraviado. Abandonado a tus ansias que son las mías. Lento, tanto que se pare el tiempo. Descuidado y desorientado como un chiquillo que no sabe bien a donde va, pero que aun así se deja llevar... y va con todo... sin miedos ni nada parecido, porque solo se le tiene miedo al dolor, y hasta que el llega, nada nos hace temer...

Las manillas, que avanzan muy despacito, nos marcan el compás de nuestras propias vidas, y con ellas algunas veces de la misma mano, las vidas de las demás personas a las que acompañamos, muchas veces rodeando con nuestras manos sus cinturas o dejando caer nuestro pesado brazo rodeando su cuello y acariciando su espalda, mientras vamos paseando al amparo de las sombras que nos dan las alamedas. Al final del camino, un polvoriento, seco y árido trazado arenoso custodiado por cipreses, nos marcan el fin...

Y a la vera de una reja negra de forja, forjada por hombres que ya tuvieron que marchar, un reloj de arena que se puso bocabajo en el mismo instante en que lloré por primera vez. Y aun no he dejado de llorar. Mi alma se rubrica con tu nombre, y en la penumbra de mi fría habitación te busco, pero no estás. Tu silueta se propaga mentalmente mientras tu risa araña las paredes y se entremezcla con mis sábanas calientes, esas que guardan el calor de tu cuerpo y el mío, rascando nuestras penas y pesares. Y ese reloj de arena puesto bocabajo, intercambia sus formas y maneras, para convertirse en minutero y segundero que con el gélido chasquido de un engranaje perfecto y ancestral, y que no se detiene por mal que nos pese... nos dice que la noche avanza, como avanzará el día con una nueva claridad... nada se detiene, todo continua, por mal que nos pese... o por bien que nos parezca...

Que pena ser relojero, y no poder parar el tiempo... pero más lástima le tengo a aquel al que ya se le paró su propio reloj, al que se le acabó la arena y se convirtió en polvo, y traspasó la verja negra de forja forjada por hombres que ya no están, porque no podrá volver para adentrarse entre los pliegues de tu preciosa piel, o en las arrugas de tu alma trimilenaria. Ni tampoco podrá volver a saborear cada una de tus lágrimas saladas, con las que yo enjuago mi cara en cada amanecer, y con las que suavizo mi garganta al llegar Febrero... para poder un año más cantar tus coplas... esas que se lleva el tiempo, quedan en la memoria, y no hay relojero que pueda pararlas. Aunque si me dan a elegir, yo tampoco las pararía. Porque yo no quiero malgastar el tiempo que me quede, mientras otros intentan tocar el minutero rascando tus penas... y las suyas...

Y ahora que se acaba el año, (aunque para mi lo haga el 31 de Enero) solo le pido al de los hilos, que el péndulo no se pare jamás... y que nos siga marcando el compás. Y mientras la vida se nos va, como en un reloj de arena, que sea tu arena la que se mezcle con la mía. Así seguramente mi vida tenga algo de sentido,... y quizás, porque no... la tuya junto a la mía...

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Lo siento, lo reconozco. No soy de Cádiz. Soy de Soria...


Lo reconozco y bien que lo siento. Soy de Soria. Y el verde es mi color. Y Erasmo, Yuyu y Selu, son algunas de mis debilidades chirigoteras de estos últimos veinte años, o más. No son las únicas, que va. Hay mucho de bueno en el Carnaval de Cádiz de estos últimos 25 años, como para que yo sea tan estúpido, gilipollas, membrillo, mendrugo o pejiguera, como para cometer la locura de quedarme tan solo con un autor, con unos pocos de ellos, o con alguna chirigota en concreto. Que va!!!... a mi me seguirá gustando hasta la extenuación, el compás viñero de un tres por cuatro que se toca sobre los coloretes que son los nudos de la madera con la que se hiciera la barra de un bache. Pero eso ya son cosas mías... y de otros camposantos...

Pero estos "sorianos", pasados ya más de veinte años me siguen volviendo loco, porque no son bacterias, sino el germen en donde las "chirigotas modernas" se empapen para dejarnos hoy una variedad tan rica en la modalidad, que poco menos que pecado mortal sería quedarse con alguna de ellas en concreto. Y es por eso, que en estos días os voy a ir dejando algunas pinceladas de aquellos años, en los que un trío magistral, nacía con fuerza al amparo de una Vieja y Trimilenaria Gades que se reinventa a si misma y por eso es lo que es, y la siento como la siento...

Corría el año de 1988 cuando un joven Jose Guerrero "Yuyu" se topó de lleno con el grupo que Erasmo Ubera y José Luís García Cossio "Selú", que estaban intentando poner en las tablas del Falla una chirigota de corte vanguardista, poco menos que valiente en sus hechuras y con una poca vergüenza hasta entonces desconocida, al menos dentro del Teatro de los Ladrillos Colorados. Aunque en aquellos años y por remodelación del templo que es Templo porque así lo quiere el gaditano, las sesiones de carnaval se disfrutaban en el añorado por algunos Teatro Andalucía. 

El nombre de la chirigota, totalmente clásico "Los Salomontropos Verdes" (jajaja). El tipo, una cosa normalita. Bacterias que se quedaban en el water de cualquier patiovecino. Una especia de babosa verde y repugnante que por aquellos años salía en el famoso anuncio del pato del WC. Erasmo a la letra. Selu a la música. Y en eso que tras una discusión del grupo, este que se queda prácticamente en cuadro apenas un par de meses antes de febrerillo el loco. Total, que Jose Guerrero "Yuyu", que ya venía de haber realizado una chirigota llamada Los Ordeñadores (según él mismo, muy buenos los pasodobles, mu malos malísimos los cuplés), pues se incorpora con unos cuantos de ese grupo, a la que fue desde el punto de vista de cualquier aficionado que así lo quiera reconocer, un punto y aparte en la puesta en escena de las chirigotas clásicas gaditanas. Un arranque a lo que vendría años más adelante y de lo que os voy a dejar constancia en esta entrada... y en las tres siguientes. Porque no fue una trilogía. Fue un cuarteto de chirigotas a cada una de ellas mejores... Salomontropos, Piconeros Galáticos, Época Vergüenza, para rematar con aquellos Borrachos en donde las tornas cambiaron de una vez por todas...


Gracias al Carnaval de Cádiz, estos tres figuras se dieron la mano y nos dejaron esa tremenda presentación de aquellas monedas arcaicas con los bellos compases de el Tío de la Tiza, arrebujadas con letras finas  para aquel tanguillo soriano. Y para que sepan ustedes como fue aquel carnaval de 1989, os dejo unas palabras escritas ya hace tiempo por el mismo Yuyu en su blog, que a mi al menos me dicen mucho, pero mucho. 

Jose Guerrero "Yuyu": "...Nos quedamos terceros cuando en aquella final de cuatro, esperábamos ser los últimos. El premio era ya el estar en la final. Flipazo total y a la calle a disfrutar. Como ese carnaval no he pasado otro. Eramos conocidos, pero no famosos. Eramos seguidos, pero no agobiados. Cantabamos en todos sitios rodeados de gente, mangamos también premios en los concursos de los tablaos callejeros. Vivi mis primeros morazos de fino. Mis primeras noches de carpa. Mis primeros domingos de Plaza. De contratos posteriores al carnaval no recuerdo muchos, pero eso no importa. Fue un carnaval que no se volvió a repetir, salvo al año siguiente. Risa, Cante, Colegas, Cubatas, Plaza, esos ingredientes que si los metes todos en una coctelera y lo agitas, sale el carnaval que merece la pena..."

Coincido de pleno con el Yuyu, y se de buena tinta que es el sentir y el pensar de muchos carnavaleros. Incluso de algunos que salen o han salido con los llamados "grandes de la fiesta". Da igual la modalidad, el grupo, o el año en el que lo hicieran. Y me encanta leer esto de propio puño y letra de uno de los "grandes", como es José Guerrero "Yuyu". Porque en ese carnaval es en el que yo creo, con el que yo disfruto y el que he mamado en la distancia desde hace ya bastantes años... no hay famosos, sino conocidos. No se deben de agobiar, porque son personas. No se deben de endiosar, pues no hay más Dios que el Dios Momo. Y para bajarnos los humos a todos, ya tenemos a Don Carnal. Que después encima llega el gachón y nos la pega con Doña Cuaresma, con aquellos besos largos en las plazas de las Catedrales, por los que ya fueron condenados a vivir eternamente separados por un miércoles donde la ceniza, no es si no lo que quedó del fuego de su amor y de su "passión"... mortal condena que nos equivocamos al echarles una cruz y pintarsela en la frente a tan solo uno de esos amantes...

Y eso para mi es Carnaval... y para ustedes, ¿¿¿que es el Carnaval???...



Pd: Espero vuestras aportaciones con vuestros comentarios, abiertamente. ¿¿¿Que es para ustedes el Carnaval de Cádiz???...

lunes, 28 de noviembre de 2011

Antes de que llegue diciembre...



Antes de que llegue diciembre, y con el los días de amargura que siempre llegan con el que hace doce, para llevarse con ese mes como todos los años muchas de mis sonrisas, os quiero dejar una imagen extraída de este blog  que a mi me dice muchas cosas y me alegra y reconforta, alma, corazón y vida. Porque han sido muchas lunas las que he visto ya en mi vida partir hacía el fondo de la tierra y de la mar, rompiéndose en mil pedazos por Peña Escrita en los fríos y crudos inviernos, o sumergiéndose en las aguas quietas de la Punta de la Mona. Y no existe, como nunca existió para mi ese pedazo redondo de piedra fría y materia gris, al que todos miran y que siempre nos oculta algo. Y algo que se oculta, por muy bello que sea la cara que nos da o nos deja ver, nunca debió de ser bueno...

Ese satélite que pulula originando mareas y maremotos, no sería nadie sin el reflejo de la luz. Sin la que le llega de otro astro que si nos da la vida y al que todos llamamos Lorenzo, Astro Rey, El Sol, Oripandó, etc, etc. Ese si es fuente de vida, y por eso está donde está, en el centro de nuestro sistema. Le da sentido a muchas cosas, hace que otras sean posibles y algunas de las imposibles nos las deja en la retina con cada amanecer y con cada atardecer. Y encima cambia constantemente en su ebullición natural, para proveernos de calor, de luz, y de lo necesario para recargar las pilas de vez en cuando. Pero ella, siempre está de una manera o de otra presente en nuestras vidas. Con ella llega muchas veces la oscuridad, pues hay veces que pasa por encima de nuestras cabezas y ni siquiera la vemos. Esa luna nueva que desdibuja los cielos románticos y placebos de quienes para si la intentan abarcar, cazar, anudar con hilos de melancolía y bajar a los pies de quien así la quiera para si misma... yo no la quiero. Nunca la quise, y no creo ni se un porqué, que me haga tener que quererla...

Pero si la he visto reventar de locura, de soledad y de desarraigo, en cada una de las condenas que me han impuesto, o que yo mismo me he logrado regalar para mi mismo. Si la he visto al levantar la mirada y saber que después de El no hay nada ni nadie, y que por eso ni existe, ni existirá. Si la he visto de refilón, pero siempre hubo algo que consiguió apartar de ella mi mirada. Si la he visto de lleno al llegar la primavera y romperse los ecos sonoros de tambores destemplados tras un crucificado que se, que si no va muerto, ya poco le queda. Si la he sentido, lastimar aun más hondo en mi corazón con cada mirada alzada y puesta en un madero donde se apoyan talón cintura y espalda del más bendito de los nacidos. Así que no me hablen de ella, pues no existe si la mirada perfila tres clavos ensangrentados con sabor a mezcolanza, canela y clavo.

No, que va, tu ya no puedes conmigo. Luna que engañas y que te sientes sola porque sin luz ni alumbras ni eres nadie. Ni siquiera te echan de menos los que pasan las hojas de un almanaque en el que sales vacía por dentro al pintarte como nueva. Blanca y redonda. Creciente o menguando al compás de los latidos de nuestros corazones, esos que acabarán arrancándose mes tras mes. Ahora mismo no te vemos, ¿¿¿no???... te lo tienes más que merecido, te dirán algunos. Yo ni siquiera me tomaré el tiempo justo y necesario para echarte de menos. Eres cruel, a la par que bella. Eres fría, aunque te muestres tantas veces dejándonos una engañosa visión de tu luminosidad blanca y pura, que parece volver locos a los cuerdos, y dejar a los cuerdos encelados ante tu presencia. Por mucho que me acaricies la cara, el pelo o intentes arañarme nuevamente el corazón... ¿¿¿más???... no, no te dejaré. Porque ya hiciste tu trabajo lento, vil y despiadado... no existes para mi, luna, por mucho que te canten los poetas, te escriban los iluminados, y te pinten los artistas de la voz, la palabra y las artes...

Quédate donde estés, haz feliz a quien así lo sea y lo quiera contigo, y a mi déjame en paz... como en paz algún día tendré que morir. A la vera de mi playa... esa que contigo o sin ti sigue siendo la misma, puesto que el que no la cambia soy yo... mientras tanto, acompaña de celestina a quien proceda, y a mi si quieres, intenta acariciarme el pelo, que yo te diré lo de siempre, lo que ya saben mis familiares que se me fueron con el ultimo mes del año, y que ellos pueden más que tú, luna, porque ellos fueron de verdad, sin más cara que la que me dejaron en vida. Y yo no soy más que su reflejo... así que ya sabes. Por mi parte, el cielo se puede quedar esperando...

Una buena noticia... del Vaporcito...

Hoy nos encontramos en el Diario de Cádiz, una buena noticia. Y aquí os la traigo al Blog...


El Adriano III será arreglado en el varadero de El Puerto gracias a la colaboración de tres empresariosde la localidad, y se prevé que pueda surcar de nuevo las aguas de la Bahía gaditana la próxima primavera. Cabe recordar que el Vaporcito se hundió el pasado 30 de agosto en el muelle Reina Victoria de la capital gaditana,fue reflotado y ha permanecido desde el pasado día 27 en el dique seco de las instalaciones de Navantia de San Fernando. 
 
Según han explicado fuentes municipales, el Vaporcito será remolcado este lunes a partir de las 15:00 horas desde las instalaciones de Navantia por técnicos de la empresa Divership hasta el varadero de El Puerto de Santa María, a donde tiene previsto llegar alrededor de las siete de esta tarde. 
 
Allí comenzará una reparación que, según los tres empresarios que se han hecho cargo de su gestión,no presentará muchos problemas, puesto que el barco es "muy sencillo" y no está tan dañado como se creía en un principio. Aunque no se ha ofrecido ningún detalle sobre el coste económico que conllevará esta operación, los empresarios han asegurado que su reparación "no será tan difícil", puesto que la carpintería, sistemas electrónicos y demás "no están tan dañados" y su reparación no supone un elevado coste
 
Así las cosas, se prevé que el Vaporcito esté totalmente reparado el próximo enero, para poder realizar las pruebas de agua en febrero y que pueda funcionar en marzo, coincidiendo con la celebración el día 19 del bicentenario de la Constitución de 1812. 
 
El alcalde de El Puerto, Enrique Moresco, ha mostrado su "gran satisfacción" porque el símbolo de la ciudad pueda ser recuperado y ha agradecido la "inestimable" colaboración de los tres empresarios que se han hecho cargo de la reparación de la motonave. 
 
Por su parte, el consejero de Cultura, Paulino Plata, ha recordado este lunes, a preguntas de los periodistas en Jerez, que la Ley de Patrimonio Histórico plantea que son los propietarios los que tiene la "obligación" de conservar el bien, añadiendo que el papel de la Junta de Andalucía es el de prestar la asistencia técnica "que sea necesaria". 
 
La motonave Adriano III, popularmente conocida como El Vaporcito de El Puerto, se hundió el pasado 30 de agosto en el muelle Reina Victoria del puerto de la capital gaditana cuando volvía de El Puerto de Santa María con 80 pasajeros a bordo, sin que ninguno de ellos sufriera ningún daño. 




jueves, 24 de noviembre de 2011

El color de la magia...

El color de la magia. Que bonito nombre para estrenarse en el mundo del carnaval. Así se llamó la comparsa infantil que fue 4º premio en su modalidad, y corría por aquel entonces el año mil novecientos noventa. Hace ya más de veinte años. Así comenzaba su andadura carnavalera el personaje que hoy os traigo al blog, y con el que tuve primero, la inmensa fortuna de conocer personalmente el pasado sábado diecinueve de noviembre. Y segundo, y una vez conocido, tuve el tremendo placer de mantener una charla genial y de la que quiero dejar constancia en esta entrada. Fue una conversación corta pero muy intensa, en la que siempre y como tengo por costumbre, aprendo. O eso intento. Y como no, fue mucho lo que aprendí. Y no es para menos, si al conversar dejas hablar y escuchas a alguien que sabe mucho de esto, y que siempre lo ha vivido desde la tercera linea de la batalla...


Esa tercera linea donde se aposentan los trastes, las clavijas en su cabeza, y un mástil con sus cejillas donde se apoyan las cuerdas que una vez tensadas y afinadas sobre un cuerpo armónico y de mujer, te permiten plasmar la música, que salida de las mentes mágicas de aquellos autores que ya son parte de nuestras vidas, de nuestros recuerdos y de nuestras noches en vela al amparo de las ondas radiofónicas que nos traían letargos de madrugadas despiertas al compás de las olas de la Mar de Cádiz, de ese levante traicionero que nos vuelve majaras, o de ese poniente castigador que perturba las almas...

Al tres por cuatro de una niña que se remanga las enaguas al llegar febrero, para regalarnos a todos un carnaval más que vivir y que disfrutar, que nos dejará en la retina fantásticas puestas en escena, músicas llenas de magia y letras encajadas a corazón y pluma que tienen detrás un trabajo inimaginable, impagable, soberbio y espectacular, que casi nunca es tenido en cuenta. Así empezó este hombre su currículo de carnaval, el cual es impresionante...

1990.- EL COLOR DE LA MAGIA - Infantil
1991.- LA BLANCA Y VERDE - Infantil
1992.- LA JAMBA - Infantil
1993.- CON ALMA GADITANA - Infantil
1994.- GUIRIGAI - Juveniles
1995.- CARASUCIA - Juveniles


Y llega el salto de categoría, y no lo da con cualquiera... señores, en su primera comparsa de adultos, no se le ocurre otra que pasar a formar parte de uno de los mejores grupos del carnaval de aquellos entonces, y con uno de los autores más controvertidos y polifacéticos del panorama carnavalero de aquellos años noventa. Un niño, que le daba cabida en la tercera linea de batalla, a otro niño que ya tenía un bagaje amplio, por su paso en infantil y juvenil. Un guitarra que nacido en junio de 1977, tenía en aquel febrero de mil novecientos noventa y seis, 18 febreros. Todos recordarán esta comparsa, que nerviosos se presentaban en el Falla, porque tenían ese día que jurar bandera, tras cuatro meses pa ese ratito ... "La Trinchera", de Antonio Martínez Ares...


Menuda forma de comenzar en adultos, con un primero bastante disputado al resto de comparsas como "El Viejo Refranero" de Prada Durán, "Los Quijotes del Sur" de Antonio Martín, o la Comparsa jerezana de Antonio Bustos, "Grumetes Gaditanos". Al año siguiente sigue formando parte del grupo de Martínez Ares, y participa en la comparsa El Vapor. Con tan solo diecinueve años, y ya atesora un primer premio y un segundo, en sus dos participaciones en la modalidad de adultos. "Casi ná"... de esa época con El Niño, guarda una frase, que al final de esta entrada comentaremos, porque es una gran verdad, que muy poca gente tiene en cuenta...

En 1998, año famoso de los Piratas, no participa en el carnaval, o al menos a mi no me consta. Al año siguiente, y de la mano de la música y letra de Rafael Piñero de la Vega, se embarca en temas de dirección musical y afinación, y actuando como representante legal de la misma, nos traen al Falla la comparsa "Los Cantamañanas" que no consigue pasar de la fase preliminar, aunque si dejan el apunte de que intentaban crear un estilo propio el cual defendieron a la perfección, con una muy lograda puesta en escena (comentario extraído de este enlace "cantamañanas")


Pero su paso es efímero, y al año siguiente, se topa de nuevo con otro de los grandes autores de estos últimos veinte años. Constantino Tovar Verdejo "Tino Tovar", y la suerte le vuelve a sonreír. Otro primer premio para su vitrina. Esta comparsa nos dejo un buenísimo sabor de boca a los aficionados, que aun dura. Nos dejo una final espléndida, donde supieron estar a la altura y llevársela por derecho propio, por delante de Los Gitanos del Puerto que nos trajeron ese año "El Tronío de Cádiz", la comparsa "A Sotavento" que a mi me sorprendió mucho y para bien con un Salvi demoledor, y aquellos Albertis que nos trajeran Los Majaras del Puerto con letra de Luis Galán y que se llamaron "Marinero en tierra". Un año complicado este del "efecto dos-mil", y mucho más tras el cajonazo de la Milagrosa, el desplome de la Batucada de Quiñones, y el carajazo de La Maquinaria de los Hnos. Alcántara.

Continuará este hombre otro año más con el grupo de Tino Tovar, y con "La Calle Comedias", no se metieron en la final, pero nos dejaron una comparsa en la linea de lo que venía haciendo este grupo. Creo que es en esta comparsa, donde ya deja de salir con el grupo Jesús Bienvenido. Tomó las riendas de la comparsa un jovencísimo Daniel Obregón y la persona de la que estamos hablando, hizo las labores de punteo en la tercera fila de un corralón. Os dejo con un pasodoble que a mi personalmente me encanta... "Ya empezó su chirigota", que en el fondo dice mucho de la forma de pensar de este grupo, que años más tarde se desvinculó de Tino para volver con Jesús Bienvenido, y que ese grupo después nos han dejado grandísimas comparsas como Los Mendas, Los Trasnochadores, Los Santos o Los Currelantes, mientras Tino Tovar ha cambiado registros trayéndonos comparsas tan dispares como Las Estaciones o el Espíritu de Cádiz, Voces, o Volver a empezar, para terminar triunfando el pasado año con "Juana la Loca"


Y es en el año dos mil dos, capicúa, cuando este personaje que hoy traemos al blog, cambia de registro y se cruza en el camino de Juan Manuel Braza Benitez, "Sherif". Desde entonces, chirigotas tan bonitas como todas las de Juanma. Con unas músicas preciosas y unas puestas en escena impagables, que nos fueron dejando sobre las tablas del Falla desde unos vaqueros "Los montaditos de ternera", hasta su ultima actuación con ellos, que fue "Esta Chirigota vende". Creo que su paso por la modalidad, de la mano del Sherif y con tantos y tantos buenos ratos, le marcó para saber tomarse las cosas de otras maneras, darle la importancia que todas ellas tienen, y seguir en lo más alto del mundo carnavalero, siempre en la batalla y siempre desde esa tercera linea... un segundo con "Los Pringaos", un tercero con "Los Valientes", y un primero con "Los Aguafiestas", esos civiles que pusieron la carcajada en cada control que montaron en el Falla cada noche en la que concursaron y que nos dejaron pasodobles como este... "Si buscas los carnavales"...



Con Juanma, se queda una larga temporada desde 2002 hasta 2009, y tras muchos años de buenas músicas, letras desternillantes y sencillas, estupendos pentagramas de pasodobles viñeros compensados con la gracia y el "age" de Cádiz, le llega el cambio de aires, de tonos y de politonos, de acordes chirigoteros al compás del tres por cuatro por los ritmos comparsísticos acaramelados de un autor sin barrios y sin fronteras. Autor de carnaval de arpegios mágicos de noches de carcajadas que nos arrancan las chirigotas que los cambió como él, por la veladura que nos deja en el alma el sinfín de noches que siempre fueron de bohemia. Cambio de músicas endiabladamente marcadas y de ritmos que atraviesan el alma cuando se ponen al servicio del, por y para el pueblo. "Noches de Bohemia" le devuelve a la modalidad en la que empezó hacía veinte años, y eso si que es una buena manera de celebrar un aniversario. Pisar las tablas del teatro de los sueños, con la comparsa de Juan Carlos Aragón. Algo que no todo el mundo puede contar en su haber y formar parte de su curriculum de carnavales... aquí os dejo su ficha...



Fíjense, que cuatro autores han trascendido para bien y para más bien, en la vida de este joven músico, que con tan solo 34 años, su dilatada y larga trayectoria musical siempre en la tercera linea de batalla, es más que amplia y notoria. Antonio Martínez Ares, Constantino Tovar Verdejo, Juan Manuel Braza Benítez y ahora actualmente, saliendo con el grupo de Juan Carlos Aragón en los dos últimos concursos. "Noches de bohemia" y "Los Principes". Actualmente, con las actuaciones de la Antología de Aragón y esperando la más que deseada comparsa 2012 "La Serenissima", de la cual espero como siempre su trabajo y que la misma llegue al concurso con los deberes hechos...


Gracias siempre desde aquí, a aquellos que mueven los hilos y que hicieron que tuviese el pasado 19 de noviembre la gran oportunidad de conocer a todo un personaje el cual me ha sorprendido muy, muy gratamente. Al que ya conocía como todos aquellos a los que pareces conocer desde hace tantos y tantos años por la televisión, y ahora con los tiempos que corren Internet y poco más. Pero con el que me bastaron apenas 10 minutos de conversación, para darme cuenta de algo, que aunque yo ya sabía, él me lo dejó bastante claro de por vida... y por eso le estaré más que agradecido, porque llegar a empatizar y coincidir con alguien como Moisés, es para mi un orgullo y me sienta bien el saber que no ando del todo equivocado, ni en pensamiento ni en las maneras de los mismos...

Moisés con Antonio Moncada, Andrés Sánchez y un servidor

Y es que si ya tenía muy claro que un repertorio de un autor, sea el que sea y se llame como se llame, no se puede criticar con apenas treinta minutos que se haya escuchado, ahora lo se de primera mano. De la charla tranquila con un músico que sabe de lo que habla porque lo ha mamado y vivido, que sabe lo que quiere porque así mismo lo ha hecho durante todo este tiempo, y que sabe perfectamente cuando, donde y como ha estado estos veinte años recorriendo baches y escenarios, y encima es un músico de quien también se puede aprender mucho, muchísimo...


Una sesión en el Falla da para mucho a algunos indeseables, que tan solo están deseando que eso pase para poder desde el mismo momento en el que se cierran las cortinas, saltar a la yugular de tal o cual autor. De tal o cual grupo. Y a mi, como que media hora de un pase sea de quien sea, siempre me sabe a poco. Soy más de escuchar el completo de lo que traen cuando ya ha pasado toda la vorágine del concurso y del mismo carnaval que nos devora a todos por igual. Soy mucho más de pegar el oído a las músicas y dejar que las letras no me digan mucho, cuando nada o poco tienen que decir. Soy de los que saborean el aspecto de la composición, la interpretación, los pentagramas y la puesta en escena de un vodevil que ampara a todos los que dan la carita en primera y en segunda linea de voz, siempre desde la tercera linea de batalla...


Esa linea donde las cuerdas de las guitarras se tensan y marcan la zona donde la magia cambia de color, para dejarnos compases acompañados de bombo y caja. Y es que como me dijo el otro día Moisés Hermida Ramírez... "en el fondo, muchas voces bonitas, muchos que suben y otros que bajan, mucha niña tonta persiguiendo al guapo de turno cante o no cante, pero en realidad, la comparsa se fragua desde la "sala de calderas"... donde se le echan los restos que dejara el fogonero, para que el vapor haga andar de verdad la maquinaria que debe de ser una chirigota o comparsa y no solo en el falla... sino durante todo un año, y eso es un trabajo de cuatro meses, que después se sigue perfeccionando en el tiempo..."...


Y eso si lo tiene muy claro Juan Carlos Aragón. Porque yo se lo he escuchado y lo comparte también abiertamente Moisés... yo ya lo sabía, lo creía de esa manera, lo vivo así desde hace muchos años, jamás me importó de quien es esto o lo otro, siempre que a mi me de buenas vibraciones, me emocione en un compás oportuno, o me saque de mis casillas para bien durante un buen rato... el rato que duran las músicas que todos llevamos dentro, que nos entraron un mes de febrero, pero disfrutamos en el mes de agosto... y que nos durarán ya para toda la vida. Nos levantaremos con ellas y nos acostaremos de las mismas maneras. Canturreando o silbando melodías, sobre todo cuando no se sabe cantar, y en otros casos es mejor ni atreverse. Gracias Moisés, por el rato tan bueno de conversación, por tus amistosas y sinceras palabras, y porque el Carnaval de Cádiz sigue siendo y será al menos para mi, mucho más que músicas y letras. Porque el Carnaval no es otra cosa, que las personas, las mismas que lo hacen posible... y tu, eres una de esas personas, con mayúsculas... talento, afición y saber estar. Moisés Hermida Ramírez...


Enhorabuena, artista. Suerte con la Serenissima de Juan Carlos, y que tu guitarra siga sonando muchos años, para que el resto de los mortales como yo nos transportemos a todas esas noches, ya sean de bohemia o no, que luego nos dejan meses, años y lustros de coplas que cantar allá donde estemos. Y que nos sigamos viendo. En este caso, y mejor dicho, yo escuchando. Porque eso será señal inequívoca de que seguimos por aquí. Tu en la tercera linea de batalla, en esa sala de calderas que como bien dices hace funcionar todo esto y sin la que prácticamente nada de lo que se hace actualmente en el mundo del carnaval sería posible, ni tendría sentido. Y yo, pues bueno... yo ya sabes donde estoy. Intentando ser un poquito más de Cádiz, con todas estas cosas que me van pasando y de las que como siempre, saco lo mejor de mi, de ustedes, del Carnaval y de Cádiz...


Y una cosa más para terminar esta entrada. Muerte siempre al derrotista que destripa un repertorio de carnaval, sea comparsa, coro, chirigota o cuarteto, sin apenas prestar oído a lo que se escucha o se interpreta. Sin prestarle atención a un trabajo de cuatro meses. Y a los que solamente os critican y tiran por tierra, por ser de tal o de cual autor... lo siento, solo decirles que nunca estaré con ellos, porque tan digno y tan respetable me parece el trabajo de cualquier autor que ni siquiera pase de preliminares, como el de aquel que atesore en su vitrina los más numerosos premios que se les puedan haber otorgado, unas veces con razón y algunas sin ella. Larga vida al Carnaval de Cádiz... porque el color de la magia está en los ojos de los que lo hacen posible... y tu, Moisés, eres uno de ellos...

Salud, fuerza, honor y libertad... y gracias, Moisés... mil gracias...